Con una convocatoria de más de 800 inscriptos orientada a jefes, gerentes, directores y líderes de Recursos Humanos, se llevó a cabo la cuarta edición de People Summit, el encuentro organizado por Gestión Compartida, en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. Bajo el lema “Ideas que transforman, organizaciones que evolucionan”, la jornada se centró en cómo la irrupción tecnológica está redefiniendo el talento humano, con la premisa de que la verdadera transformación detrás de la inteligencia artificial radica en el cambio de mindset de las personas.
En el panel sobre tecnología, Mayra Botta, gerente de Aprendizaje y Educación del Education AI Studio en Globant, y Cristian Álvarez, People Operations & Analytics Manager en Telecom, abordaron la experiencia práctica de incorporar inteligencia artificial en el día a día. Coincidieron en que el temor a que la tecnología reemplace el trabajo humano debe disiparse a través de la educación y el acompañamiento, generando entornos seguros donde los colaboradores puedan experimentar, equivocarse y aprender, pasando de ejecutores de tareas rutinarias a creadores que redefinen sus procesos con agilidad y ética.
Uno de los momentos centrales fue la presentación de los resultados preliminares del informe “El impacto de la IA en las empresas y los desafíos para RR.HH.”, a cargo de Ignacio Cincunegui, CEO de Napsis Latam, y Fernando Troilo, director del PhD Program in Business Management en UCEMA. El estudio arrojó que, si bien el 90 por ciento de los profesionales afirma que la adopción de inteligencia artificial aporta valor, un 80 por ciento reconoce que el nivel de implementación en sus empresas aún es bajo o moderado, y menos de la mitad de las compañías rediseñó sus estructuras o roles en función de esta tecnología. La principal barrera de adopción no es la resistencia al cambio, sino la falta de habilidades técnicas y la escasez de presupuesto.
Para entender la resistencia a las nuevas tecnologías, Gastón Morales, consultor internacional especializado en neurociencias aplicadas a management y business, explicó que el cerebro humano busca ahorrar energía y que ante lo desconocido activa mecanismos de estrés, huida o queja. “La queja siempre te aleja y consume energía innecesaria”, señaló, y planteó que los líderes deben estimular la neuroplasticidad de sus equipos a través de la oxitocina, fomentando el trabajo en equipo y la empatía, y de la dopamina, celebrando los micro-logros para generar un motor de motivación continua.
El encuentro abordó además otras dimensiones de la gestión del talento. El nuevo escenario legal reunió a Federico Diez, director general de Estrategia Comercial del Grupo ST, Pablo Venarotti, abogado del Estudio Nicholson & Cano, y Luciano Iglesias, Operation Specialist & I+D del Grupo SPEC. Sobre equipos diversos participaron Daniela Mora Simoes, directora de Personas del Grupo Omint, y Marcelo Jalil, principal de Workforce & Rewards de Marsh. De liderazgo para una nueva era se ocuparon Christian Bernal, director de la Maestría de RR.HH. de la Universidad de San Andrés, y Romina Cavanna, vicepresidenta de RR.HH. de Pan American Energy.
El cierre “Mentes productivas” estuvo a cargo del doctor Conrado Estol, médico neurólogo y referente de salud y bienestar, que reforzó el mensaje central de la jornada: la tecnología avanza a pasos agigantados, pero el diferencial competitivo de las organizaciones seguirá siendo su capacidad para poner al ser humano en el centro del desarrollo.









