Iván Espinosa, presidente y director ejecutivo de Nissan Motor Co., confirmó la importancia de Latinoamérica como un actor fundamental para el futuro global de la compañía y presentó una visión que contempla la renovación total de su portafolio y la incorporación de tres nuevas tecnologías electrificadas para la región.
Al comprender que diferentes necesidades requieren diferentes soluciones, Nissan ampliará sus opciones de electrificación en América Latina: a los vehículos eléctricos (EV) y Nissan e-POWER se sumará la tecnología híbrida enchufable (PHEV), con el objetivo de ofrecer el modelo adecuado para cada perfil de cliente. «Electrificar la movilidad significa encontrar nuevas formas de acercar sus beneficios a más personas. Cada tecnología brinda alternativas específicas y eso es especialmente relevante en una región tan diversa como América Latina. Ampliar nuestras opciones nos permite acompañar mejor a nuestros clientes, ofreciendo soluciones inteligentes para su vida diaria», afirmó Luciana Herrmann, directora regional de Comunicación Corporativa para Nissan América Latina.
Cada arquitectura aporta atributos particulares. Los vehículos eléctricos utilizan exclusivamente energía eléctrica para su desplazamiento; Nissan e-POWER ofrece propulsión 100% eléctrica en las ruedas sin carga externa; y PHEV incorpora una batería recargable desde una fuente externa y la flexibilidad de un motor de combustión.
Los resultados obtenidos hasta ahora permiten dimensionar el potencial de esta visión. Desde su llegada a América Latina en 2022, Nissan ha comercializado más de 40.000 unidades equipadas con la tecnología e-POWER, y recientemente la firma obtuvo un Guinness World Records tras completar un recorrido de 1.980 kilómetros en Colombia sin recarga externa ni reabastecimiento de combustible. Su arquitectura tiene una característica esencial: las ruedas son impulsadas exclusivamente por un motor eléctrico, mientras que un motor a gasolina genera la energía necesaria para alimentar la batería, lo que ofrece la respuesta y la sensación de manejo asociadas a la propulsión eléctrica sin conectar el vehículo a una fuente externa.
La experiencia de Nissan en electrificación comenzó en 1947, con el desarrollo del modelo Tama, su primer vehículo eléctrico. En 2010, el Nissan LEAF se convirtió en el primer vehículo eléctrico de mercado masivo a nivel global y, a lo largo de sus primeros 15 años, acumuló cerca de 700.000 unidades vendidas en el mundo. En Brasil, el modelo comenzó a comercializarse en 2019 y sirvió como punto de partida para desarrollar un ecosistema que incluyó una red de distribuidores especializados, iniciativas vinculadas con infraestructura de recarga y alianzas orientadas a fortalecer el conocimiento sobre movilidad eléctrica; para 2024, más de 1.200 unidades circulaban en ese país. La trayectoria del modelo también fue reconocida por el jurado de Women’s Worldwide Car of the Year (WWCOTY), que recientemente distinguió al nuevo Nissan LEAF como el «Mejor Auto Compacto del Mundo».
La próxima incorporación de la tecnología híbrida enchufable extenderá la oferta de Nissan en América Latina hacia nuevos perfiles de uso. Esta arquitectura combina un motor de combustión interna con uno o más motores eléctricos y una batería recargable mediante una fuente externa de energía, lo que permite aprovechar la energía almacenada para la conducción eléctrica y recurrir al motor de combustión en trayectos de mayor distancia. Una de sus primeras expresiones será el Nissan Frontier Pro híbrido enchufable (PHEV), la primera pickup electrificada de la marca, que llegará a América Latina con México como primer mercado.
En América Latina, la infraestructura, las distancias y los hábitos de conducción varían entre mercados y consumidores, por lo que Nissan impulsa un enfoque de electrificación flexible con diferentes tecnologías que permiten ampliar las opciones disponibles y responder a distintas necesidades de movilidad. La compañía reúne así vehículos eléctricos, e-POWER y PHEV bajo una estrategia que avanza junto con los consumidores y los mercados, con una premisa clara: el futuro de la movilidad no estará definido por una única alternativa, sino por la capacidad de ofrecer tecnologías relevantes para cada estilo de vida.









