El International Institute for Management Development (IMD), con sede en Lausana, Suiza, dio a conocer los resultados del Anuario de Competitividad Mundial correspondientes al año 2026. El estudio, orientado a analizar y comparar la capacidad de las naciones para estructurar y sostener entornos propicios para la inversión y el desarrollo económico, evalúa a un total de 70 economías mediante la revisión de más de 300 indicadores divididos en cuatro pilares fundamentales: Desempeño Económico, Eficiencia Gubernamental, Eficiencia Empresarial e Infraestructura. Para el relevamiento correspondiente a la Argentina, el procesamiento de la información y la recolección de los datos empíricos locales están a cargo del Instituto E. Shaw de Estudios Empresariales de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Argentina (UCA).
El ranking global de esta edición muestra a Singapur en la primera posición, impulsado por una sólida recuperación en eficiencia empresarial. Le siguen Hong Kong SAR en el segundo lugar, Suiza en el tercer puesto —tras experimentar un descenso debido a variaciones en su desempeño económico—, Taiwán en la cuarta ubicación y Emiratos Árabes Unidos completando el grupo de los cinco primeros puestos a nivel internacional. Por su parte, la Argentina se ubicó en el puesto número 58, lo que consolida un ascenso de cuatro posiciones por segundo año consecutivo en la medición internacional.
El análisis pormenorizado de los factores locales de competitividad refleja evoluciones asimétricas en sus componentes internos. En el pilar de Desempeño Económico, el país escaló ocho posiciones hasta el puesto 58, sustentado por variaciones positivas en Economía Doméstica, que avanzó 19 lugares para posicionarse en el puesto 45, además de mejoras registradas en las categorías de Empleo y Precios. No obstante, se computaron retrocesos en los subfactores de Comercio Internacional e Inversión Internacional. En materia de criterios individuales, las principales fortalezas detectadas corresponden a la Formación Bruta de Capital Fijo y al desempleo juvenil, mientras que la inflación de precios al consumidor y la relación comercio/PIB persisten como las principales debilidades.
Por otro lado, la Eficiencia Gubernamental reportó un avance de dos puestos, situándose en la ubicación 65, con variaciones donde la Legislación Empresarial fue el único subfactor con saldo positivo, en contraste con retracciones menores en el Marco Institucional, el Marco Societario y la Política Fiscal. En el factor de Eficiencia Empresarial, la Argentina ascendió tres posiciones hasta el puesto 55, lo que representa su mejor localización sectorial en los últimos siete años, impulsada por mejoras notables en el Mercado Laboral, Finanzas y Actitudes y Valores. Finalmente, el área de Infraestructura subió un escalón, registrando variaciones favorables en Infraestructura Básica, Infraestructura Tecnológica, y Salud y Medioambiente, frente a un retroceso en el segmento de Educación.









