En la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA se llevó a cabo el IV Congreso Internacional de Ciudades Inteligentes bajo el lema “La universidad al servicio de la sociedad: creando ciudades más inteligentes, sostenibles y humanas”. El encuentro reunió a intendentes de distintas ciudades del país, académicos y especialistas que debatieron sobre el papel de la inteligencia artificial como motor de desarrollo económico, social y ambiental.
En la apertura, César Albornoz, vicedecano de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, señaló que “en el marco de las complejidades que presentan las ciudades, el espacio académico es el aporte de nuestra universidad para que se debatan ideas y proyectos que beneficien a la comunidad”. Por su parte, Omar Quiroga, director del Centro de Ciudades Inteligentes, remarcó que el Congreso “no es un evento aislado, sino que intenta ser un vínculo con la sociedad y un aporte en los procesos de transformación urbana, en un ámbito de debate, compartir conocimientos e ideas”.
Durante el encuentro se presentaron estudios realizados por el Centro de Ciudades Inteligentes, entre ellos el Índice de Gestión Estratégica de Ciudades, que analiza conglomerados urbanos en distintas regiones del país. Asimismo, se adelantó que en breve se publicará un informe actualizado que incorporará a más municipios del Área Metropolitana de Buenos Aires.
En el primer panel expusieron Ulpiano Suárez, intendente de Mendoza, Rossana Chahla, intendenta de San Miguel de Tucumán, y Francisco Azcué, intendente de Concordia, quienes coincidieron en que los desafíos de la gestión urbana trascienden las diferencias partidarias. Suárez destacó la importancia de la eficiencia, la transparencia y la innovación abierta con la participación del sector privado. Chahla subrayó la necesidad de mantener un contacto permanente con los vecinos y de fomentar gobiernos abiertos. Azcué, en tanto, puso el foco en la modernización y en la eficiencia del Estado como ejes de transformación.
Los intendentes resaltaron la necesidad de implementar proyectos que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos y de adoptar herramientas innovadoras de gestión para responder a los nuevos retos de las ciudades. El congreso se consolidó como un espacio de encuentro para el intercambio de visiones sobre la transformación urbana con perspectiva tecnológica y social.









