La consolidación de Vaca Muerta como polo energético, el impacto del Régimen de Incentivos de Grandes Inversiones (RIGI) y el escenario geopolítico internacional derivado del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán fueron los ejes del seminario Energía de Expo EFI 2026. Durante el encuentro, directivos de las principales compañías del sector coincidieron en que la Argentina atraviesa una ventana de oportunidad histórica para posicionarse como proveedor global de petróleo y gas, impulsada por la competitividad del shale local y el avance de obras de infraestructura. El evento, desarrollado en su 13ª edición en el CEC, fue organizado por Invecq Consultora Económica y Messe Frankfurt Argentina.
Pablo Ferrero, director ejecutivo de MSU Energy, aseguró que el RIGI generó un proceso virtuoso que permitió la exploración y desarrollo de nuevas formas de generar electricidad. El directivo recalcó que gracias a la desregulación pudieron desarrollar su negocio de energías solares y destacó el trabajo actual en baterías para cubrir demandas de consumo. Por su parte, Fausto Caretta, de Pan American Energy, celebró la implementación del régimen de beneficios para la inversión al señalar que permite cerrar la cadena de valor frente a los costos elevados de extracción en comparación con Estados Unidos. Caretta resaltó que la exportación de Gas Natural Licuado (LNG) de la compañía es la primera de la historia en el país y solicitó el incremento de líneas de financiamiento para las pymes que participan en los proyectos.
Asimismo, Hermán Andonegui, manager de operación de Pluspetrol Argentina, mostró optimismo respecto al desarrollo de los dos bloques en los que trabaja la compañía proyectados a 25 años. Andonegui detalló que la empresa trabaja en conjunto con la provincia de Neuquén para la construcción de rutas e invierte en educación y salud en la zona de explotación. A su vez, Maximiliano Westen, VP Strategy, Business Development and Control de YPF, remarcó el desarrollo del negocio energético a través del «Plan 4 x 4» y señaló que el foco y la eficiencia llevaron a la compañía a una gestión de los combustibles orientada a ser competitivos en el exterior.
Respecto a la infraestructura, Westen se refirió al oleoducto Oil Sur, el cual garantiza el envío de 180.000 barriles diarios en una primera etapa y 390.000 barriles en un segundo tramo, con una expectativa máxima de alcanzar los 550.000 barriles. El ejecutivo estimó que cuando el oleoducto esté completo ingresarán 14.000 millones de dólares en crudo. Finalmente, el directivo analizó los precios internacionales y la apertura de nuevos mercados debido al conflicto en Medio Oriente, y sostuvo que este contexto favorece a la Argentina por su salida directa al océano Atlántico, sin depender de un canal como el estrecho de Ormuz.









