La Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA) y Cargill Argentina anunciaron una nueva etapa de Sistemas Productivos Sostenibles, un proyecto orientado a medir, comprender y mejorar la sostenibilidad de los sistemas agrícolas en la Argentina. Esta fase articula la experiencia técnica y la red territorial de CREA con la capacidad de escala de Cargill, con el objetivo de generar información, aprendizajes y herramientas que contribuyan a una producción eficiente y responsable. El anuncio se realizó el 29 de abril de 2026 en la Ciudad de Buenos Aires, en un contexto donde la agricultura busca sostener su competitividad en el largo plazo abordando de manera integrada las dimensiones económica, ambiental y social.
La iniciativa conjunta integra un enfoque basado en datos, evidencia científica y trabajo en territorio para generar información confiable y comparable que contribuya a la toma de decisiones a nivel productivo, empresarial y del agro argentino. Fernando Cozzi, Country Representative de Cargill Argentina, señaló que el desarrollo de sistemas productivos sostenibles requiere articulación, evidencia y compromiso en el territorio, y que esta alianza permite avanzar en ese camino fortaleciendo la generación de información y promoviendo mejoras concretas en el sistema agroindustrial.
Por su parte, el empresario agropecuario y presidente de CREA, Fernando de Nevares, afirmó que este proyecto refleja el valor del trabajo colaborativo y de la toma de decisiones basada en datos para generar conocimiento aplicado. De Nevares explicó que buscan aportar herramientas concretas que ayuden a los empresarios a mejorar su desempeño y sostener la competitividad del sector en el tiempo, entendiendo cómo impactan las decisiones sobre el sistema productivo completo y no de manera aislada.
El proyecto se desarrollará en tres etapas complementarias que se iniciarán con el diseño y validación de un sistema integral de indicadores de sostenibilidad junto con la construcción de las bases de datos necesarias para establecer una línea de base. En la segunda etapa se avanzará en el análisis e interpretación de resultados para identificar brechas y oportunidades de mejora, mientras que la tercera etapa llevará estos aprendizajes al territorio mediante ensayos y casos demostrativos en campo para evaluar el impacto de las distintas prácticas productivas.
El alcance territorial incluirá regiones productivas del Gran Chaco y la Región Pampeana, con potencial expansión en función de la disponibilidad de información y la participación de empresas. Entre los resultados esperados se destacan el desarrollo del sistema de indicadores, la generación de una línea de base del estado actual de los sistemas agrícolas, la construcción de marcos de referencia para la toma de decisiones y el fortalecimiento de ambas organizaciones en la generación de información transparente y de valor público.









