Comenzaron a aplicarse las primeras disposiciones del nuevo Reglamento Europeo sobre Envases y Residuos, una normativa que establece exigencias sobre el origen, la trazabilidad y el desempeño ambiental de los productos comerciales. Desde el Consejo Forestoindustrial Argentino (CONFIAR), integrado por las entidades representativas del sector en el país, señalaron que el escenario plantea una oportunidad para las empresas que logren anticiparse a la transparencia y economía circular requeridas en el comercio internacional. La medida coincide con el marco de negociaciones entre la Unión Europea y el Mercosur, lo que demanda mayor documentación técnica para acceder a los mercados externos.
En relación con los requerimientos comerciales, Juan Sackmann, presidente de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel, afirmó: «La apertura de mercados siempre representa una oportunidad, pero la competitividad ya no dependerá únicamente de la calidad del producto o del precio. También será necesario demostrar, con información verificable, cómo se produjo cada producto y cómo funciona toda la cadena del packaging«. Las disposiciones del reglamento abarcan aspectos de diseño, reciclabilidad, reutilización, documentación técnica y responsabilidad en la cadena de valor para productos derivados de la madera y la celulosa.
Por su parte, Claudia Peirano, directora ejecutiva de la Asociación Forestal Argentina, señaló: «Más allá de una regulación específica, lo que estamos viendo es una tendencia global. Los mercados internacionales ya no evalúan únicamente el producto final: cada vez prestan más atención a cómo fue producido, cuál es su origen y qué información puede demostrarlo. Las empresas que comiencen a prepararse desde ahora tendrán una ventaja competitiva importante». Asimismo, la implementación progresiva de la norma otorga un plazo para que productores e industrias locales adapten sus procesos de verificación.
Respecto a las exigencias de certificación, Florencia Chavat, directora ejecutiva de PEFC Argentina, explicó: «Los mercados internacionales avanzan hacia sistemas donde la trazabilidad deja de ser un valor agregado para convertirse, progresivamente, en una condición de acceso. Poder demostrar el origen responsable de las materias primas, contar con cadenas de custodia verificables y ofrecer información confiable será cada vez más importante para quienes quieran competir globalmente». La entidad representativa CONFIAR remarcó que la competitividad futura requerirá documentar y comunicar adecuadamente cada etapa productiva de la cadena.
Para acceder a más detalles sobre el sector y sus normativas, los interesados pueden consultar la plataforma digital oficial.
Más información: http://www.confiar.org.ar









