Aldeas Infantiles SOS, organización internacional de desarrollo social, celebra su aniversario número 66 de compromiso permanente con el desarrollo de una infancia plena de derechos, adscribiendo a la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, declarada por la ONU 1989.
Como cada 23 de junio, la organización festeja el Día Internacional de Aldeas Infantiles, fecha coincidente con la inauguración de la organización en el país, en el año 1979, cuando comienza a funcionar el programa de Acogimiento Familiar en la primera Aldea asentada en Argentina, en la localidad de Oberá (Misiones).
“Desde ese momento, ya han pasado 36 años de trabajo ininterrumpido en el país protegiendo y resguardando los derechos de los niños, niñas y adolescentes, fortaleciendo los ambientes familiares para que aquellos niños privados del cuidado de sus padres, o en riesgo de perderlo, puedan crecer y desarrollarse en un entorno de amor, respeto y seguridad”; asegura la Lic. Alejandra Perinetti, Directora Nacional de Aldeas Infantiles SOS Argentina.
Haciendo un poco de historia, en el año 1949 Hermann Gmeiner fundó la primera Aldea Infantil SOS en Imst, Austria, con el objetivo de brindar un hogar a los niños y niñas que habían perdido sus familias durante la Segunda Guerra Mundial. La propuesta, revolucionaria para la época, comenzó a expandirse rápidamente y el modelo de Acogimiento Familiar recibió a cada vez más niños y niñas que se encontraban en riesgo alrededor del mundo.
Actualmente, Aldeas Infantiles SOS está presente en 134 países, brindando apoyo a más de 600.000 niños, niñas, adolescentes y jóvenes de los cinco continentes. Su acción alrededor del mundo siempre estuvo focalizada en la protección de los niños, y el resguardo de sus derechos fundamentales, lo que ha implicado un trabajo constante de adecuación y adaptación a los contextos, realidades y problemáticas locales.
Su programa de acción pionero e innovador, siempre estuvo a la vanguardia en la definición de un enfoque familiar para el cuidado de niños y niñas privados de su medio familiar. Gracias a los resultados positivos que se lograron, hoy es considerada como la Organización de Desarrollo Social en el ámbito de niñez y adolescencia más grande del mundo.
Asimismo, a lo largo de los años ha mantenido intacto su compromiso permanente de brindar soporte en situaciones de emergencia y ayuda humanitaria ante catástrofes mundiales, como lo han sido las campañas de asistencia ante los terremotos de Nepal, Haití, el tifón de Filipinas, entre otros.