Por Bas Kooijman, CEO y gestor de activos de DHF Capital SA
Los mercados bursátiles estadounidenses avanzaron por segunda semana consecutiva, con el S&P 500 y el Nasdaq Composite alcanzando nuevos máximos históricos. El Dow Jones Industrial Average también registró sólidas ganancias, subiendo un 1,26 %, mientras que el S&P MidCap 400 y el Russell 2000 aumentaron más de un 0,9 %. Las acciones de valor superaron levemente a las de crecimiento, aunque la brecha de rendimiento se redujo hacia el final de la semana.
El sentimiento del inversor mejoró gracias a avances positivos en el frente comercial. Estados Unidos anunció nuevos acuerdos comerciales con Japón, Indonesia y Filipinas. Además, el progreso en las negociaciones con la Unión Europea, antes de la fecha límite del 1 de agosto para la imposición de aranceles recíprocos, impulsó aún más los mercados.
La temporada de resultados arrojó datos mixtos por parte de empresas clave. Alphabet superó las expectativas con una suba del 4,38 %, respaldada por un sólido panorama en inteligencia artificial, mientras que Tesla decepcionó con una caída del 4,12 %. En el plano económico, el índice PMI compuesto flash de S&P Global para julio subió a 54,6 —su nivel más alto en siete meses— impulsado por la fortaleza del sector servicios. No obstante, el PMI manufacturero descendió por debajo de 50, indicando contracción.
En el sector inmobiliario, las ventas de viviendas existentes cayeron un 2,7 % en junio debido a las elevadas tasas hipotecarias, mientras que los precios alcanzaron un récord de 435.300 dólares. Por su parte, el mercado de bonos se mantuvo estable, con leves ganancias, compresión en los diferenciales de crédito corporativo y una semana especialmente activa para la emisión de préstamos bancarios.
Los mercados europeos mostraron avances moderados, con el índice STOXX Europe 600 subiendo un 0,54 %. El optimismo en torno a un posible acuerdo comercial entre Estados Unidos y la UE sostuvo las acciones, aunque la Unión Europea advirtió sobre posibles represalias si las negociaciones fracasan. Entre los principales índices, el FTSE 100 del Reino Unido lideró con una suba del 1,43 %, mientras que el DAX alemán retrocedió un 0,30 %.
El Banco Central Europeo mantuvo las tasas de interés en el 2 %, tras ocho recortes desde junio de 2024. La presidenta Christine Lagarde enfatizó un enfoque basado en datos en medio de la incertidumbre geopolítica. Su tono ligeramente restrictivo impulsó al euro, que se fortaleció frente al dólar estadounidense.
Los indicadores económicos en la eurozona fueron mayormente positivos. El PMI compuesto flash de julio subió a 51,0, lo que indica una expansión moderada tanto en servicios como en manufactura. La confianza empresarial mejoró en Alemania, aunque se debilitó en Francia.
En el Reino Unido, sin embargo, el impulso económico mostró señales de desaceleración. Las ventas minoristas repuntaron un 0,9 % en junio, por debajo de lo esperado, y el PMI compuesto descendió a 51,0. La debilidad del mercado laboral y los próximos cambios fiscales y arancelarios afectaron el ánimo empresarial, generando obstáculos para el crecimiento del sector privado. En conjunto, la postura cautelosa del BCE y la mejora de los datos en la eurozona contrastan con un panorama más frágil en el Reino Unido.
En Asia, las acciones japonesas registraron fuertes subas, con el Nikkei 225 y el TOPIX aumentando un 4,1 %, impulsadas por un acuerdo comercial favorable con Estados Unidos. Según el acuerdo, los bienes japoneses —especialmente automóviles— enfrentarán un arancel del 15 % en EE. UU., por debajo del 25 % inicialmente propuesto. Además, Japón comprometió una inversión industrial de 550 mil millones de dólares en Estados Unidos y una mayor apertura para las exportaciones estadounidenses.
A pesar de la incertidumbre política interna y la posibilidad de cambios de liderazgo, el sentimiento del inversor fue positivo. El IPC subyacente de Tokio subió un 2,9 % interanual, ligeramente por debajo de lo esperado, pero aún por encima del objetivo del 2 % del Banco de Japón, lo que refuerza las especulaciones sobre una posible suba de tasas hacia fin de año. El sector servicios japonés siguió en expansión, mientras que la manufactura continuó bajo presión.
En China, los mercados continentales también cerraron la semana en alza, con el CSI 300 y el Shanghai Composite subiendo más de un 1,6 %. El índice Hang Seng de Hong Kong avanzó un 2,27 %. Los mercados reaccionaron positivamente al anuncio de que el Secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, se reunirá con autoridades chinas en Estocolmo para discutir la extensión de la actual tregua arancelaria más allá de agosto. Rondas anteriores de diálogo han aliviado tensiones, elevando las expectativas de que ambos países posterguen o eviten una nueva escalada.
De cara a la próxima semana, los mercados globales siguen siendo sensibles a las novedades comerciales y a las señales de los bancos centrales, recordando a los inversores el delicado equilibrio entre el impulso económico y el riesgo geopolítico.









