Desde el área social de la institución, compuesto por terapistas ocupacionales profesores de yoga, teatro, informática, artesanías, cine y teatro, entre otros, se recogen las inquietudes, necesidades e ideas de los residentes y es allí donde se formó la tarea solidaria del taller de títeres.
Esta obra es una integración y trabajo en conjunto de tres talleres, hecha por completo por los integrantes de esos grupos. El texto, que fue pensado y escrito en el taller Literario, cumplió uno de los objetivos del taller, de poder llevar al papel las ideas debatidas en grupo.
Los títeres y el retablo fueron confeccionados durante el taller de Artesanías, espacio que brinda el tiempo para la creación y destreza manual; donde también se tuvo la colaboración de alguien cercano a una de nuestras residentes para la elaboración de la ropa de los títeres.
En el ensayo de la obra intervino el taller de Teatro, donde cada actor investigó para crear su personaje. Una vez elaborado y ensayado, se grabó en un estudio de audio profesional la obra completa; de ahí se produjo un CD que se utiliza para todas las presentaciones del espectáculo. De esta manera se agregó otra experiencia al proyecto, grabar sus propias voces.
“Esta producción, planificada por cada coordinador de los talleres para estimular lo cognitivo, creatividad y destrezas, fue muy interesante y entusiasta para los residentes que iban viendo la transformación de la idea en algo concreto, con el paso del tiempo y el paso de un taller a otro. Empezando en el taller Literario y terminando con la presentación de la obra, pasando por el taller de Artesanías y el taller de Teatro”, afirmó Laura Rojas Centurión, Coordinadora del Área Social.
Teniendo en cuenta la interacción social como uno de los objetivos de Edificio Manantial y considerando los beneficios que esto implica para los residentes adultos mayores, al sentirse útiles, participantes e integrados a la comunidad a la cual pertenecen, se hizo la primera presentación de ésta obra de títeres, llamada “Dulce de Manzana”, en un encuentro con chicos de una escuela carenciada del barrio de Nuñez, en ocasión de festejar el Día del Niño. Luego, se presentó el espectáculo, en el festejo del cumpleaños número 100 de un residente, pensando en que “todos tenemos un niño en el fondo del corazón”.
“Nuevamente este año se quiso presentar este Teatro de Títeres y se brindó a los chicos de otra escuela del barrio, lo que estas personas mayores pueden hacer por las personitas menores. Encuentro donde nuestros residentes disfrutan del contacto con los más chicos, sus ocurrencias y alegría de la niñez y donde los niños, que al principio se ven tímidos terminan el encuentro conversando animadamente, sin pensar en la diferencia de años que los separan”, concluyó la Lic. Laura Rojas Centurión.